Hay tres cosas de las que estaba totalmente segura:
La Primera: Edward era un vampiro.
La Segunda: una parte de él, y no sabía lo potente que podía llegar a ser esa parte, tenía sed de mi sangre.
Y La Tercera: estaba incondicional e irrevocablemente enamorada de él.

no soy la tipica fanatica de la saga Crepúsculo, no me siento atraida a Robert P., no lei ninguno de los libros, las películas no me parecieron la gran cosa fuera de que sean tiernas,...pero esa frase ME ENCANTA.
ResponderEliminarque finoli
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